Por: Rodrigo A. Longa T.
28, mayo 2026
Informe de la Contraloría Regional de Tarapacá advirtió falta de custodia policial, debilidades en los registros de Aduanas, problemas de coordinación institucional y fallas en los sistemas de vigilancia del Aeropuerto Diego Aracena.
La Contraloría Regional de Tarapacá detectó una serie de falencias en los procedimientos de control y resguardo de droga incautada en el Aeropuerto Diego Aracena de Iquique, luego de una fiscalización en terreno que revisó la actuación de organismos públicos ante hallazgos de sustancias ilícitas en el terminal aéreo.
Uno de los principales hechos observados corresponde a un procedimiento ocurrido el 11 de octubre de 2025, cuando se detectaron 12,5 kilos de pasta base de cocaína distribuidos en cinco maletas asociadas al vuelo LATAM LA907. Según el informe, el equipaje permaneció durante varias horas en la zona de revisión sin custodia policial, situación que generó un riesgo relevante para la trazabilidad y seguridad del procedimiento.
El organismo fiscalizador también constató que el Servicio Nacional de Aduanas no registró formalmente el hallazgo, lo que afectó el seguimiento administrativo del caso. A ello se suma que la DGAC instruyó a la aerolínea a convocar por altoparlantes a los pasajeros involucrados, quienes finalmente abandonaron el recinto aeroportuario, dejando las maletas sin supervisión.
De acuerdo con los antecedentes revisados por la Contraloría, no hubo presencia de Carabineros durante aproximadamente siete horas, lo que evidenció deficiencias en la capacidad de respuesta ante un procedimiento vinculado al tráfico de drogas.
Falencias operativas y tecnológicas
El informe también advirtió que Aduanas no cuenta con personal suficiente en su Unidad de Drogas para mantener controles permanentes en el aeropuerto. Durante 2025 se realizaron 82 inspecciones, cifra que representa una baja cobertura si se considera que solo durante el primer trimestre se registraron 1.204 operaciones aéreas.
Otro punto observado fue que el bodyscan de la Policía de Investigaciones, ubicado en la zona de embarque, no se encontraba operativo, aumentando los riesgos de ingreso de sustancias ilícitas u objetos peligrosos.
En materia de seguridad tecnológica, la Contraloría detectó que el sistema de circuito cerrado de televisión, administrado por la DGAC, funciona con un usuario y contraseña compartidos, lo que impide determinar responsabilidades individuales en el uso del sistema. Además, se constató ausencia de respaldos de grabaciones y registros históricos, lo que podría provocar pérdida de evidencia ante fallas o siniestros.
El informe también señaló que el equipo utilizado para operar el sistema de vigilancia tenía instalada la aplicación WhatsApp, situación que abre eventuales riesgos de filtración de registros audiovisuales.
Instrucciones a los organismos públicos
Tras los hallazgos, la Contraloría instruyó medidas a la DGAC, Aduanas, Carabineros y la PDI. Entre ellas, ordenó a Aduanas implementar un sistema obligatorio de registro de hallazgos de droga y aumentar la cobertura de fiscalización de acuerdo con el flujo de vuelos.
A la DGAC se le exigió coordinar acciones con las aerolíneas para asegurar la comparecencia de pasajeros vinculados a equipajes sospechosos, además de implementar credenciales individuales de acceso al sistema de vigilancia.
Carabineros deberá reforzar sus procedimientos para reducir los tiempos de respuesta ante detecciones de droga, mientras que la PDI tendrá que acreditar la mantención y puesta en funcionamiento del bodyscan, junto con la autorización sanitaria correspondiente.
La Contraloría también pidió fortalecer los mecanismos de coordinación entre DGAC, Aduanas, PDI y Carabineros, con el objetivo de mejorar la prevención y respuesta frente al tráfico de drogas por vía aérea en la Región de Tarapacá.





